Patria Potestad:
Derechos y Deberes Parentales.
Es el conjunto de derechos y obligaciones que la ley otorga a los padres sobre sus hijos menores de edad para cuidarlos, protegerlos y administrar sus bienes.
No es lo mismo que Custodia
Es común confundir ambos términos, pero tienen implicaciones legales muy diferentes.
Guarda y Custodia
Se refiere a con quién vive el niño día a día. Es el cuidado físico y la convivencia cotidiana. Se puede perder la custodia (dejar de vivir con el niño) pero mantener la patria potestad.
Patria Potestad
Es el derecho global de representar legalmente al menor, administrar sus bienes y tomar decisiones trascendentales (salud, educación, salir del país). Perderla es la sanción civil más grave para un padre.
¿Cuándo se pierde la Patria Potestad?
La ley protege al menor retirando estos derechos a los padres que ponen en riesgo su integridad o desarrollo. Las causales más comunes son:
Violencia Familiar
Cuando se ejerce violencia física, psicoemocional o sexual contra el menor o contra el otro progenitor, poniendo en riesgo su integridad.
Abandono
Dejar de cumplir con las obligaciones alimentarias por un periodo prolongado (generalmente más de 90 días) sin causa justificada, o el abandono físico del menor en instituciones.
Conductas Nocivas
El consumo de alcohol, drogas o hábitos de juego que amenacen causar algún perjuicio al menor, o inducirlo a estas conductas.
Dudas Comunes
¿Si pierdo la patria potestad, ya no debo pagar pensión?
No. La obligación de dar alimentos subsiste aunque pierdas la patria potestad. Pierdes los derechos (decidir, visitar, administrar bienes), pero mantienes la obligación fundamental de mantener a tu hijo.
¿Es irreversible la pérdida?
En la mayoría de los códigos civiles, la pérdida de la patria potestad por sentencia firme es definitiva. Sin embargo, existe la "Suspensión", que es temporal y se puede recuperar si cesan las causas que la originaron (ej. rehabilitación de adicciones).
¿Puedo renunciar a la patria potestad voluntariamente?
No. La patria potestad es irrenunciable porque es un deber en beneficio del menor, no un derecho del adulto. Solo un juez puede decretar su pérdida o suspensión mediante un juicio, o terminarla por adopción plena.
Protege a quien más amas
Si consideras que la integridad de tu hijo está en riesgo o necesitas asesoría sobre tus derechos parentales, contáctanos hoy mismo.